Un viajero sabio nunca desprecia su propio país.

                                                                    Carlo Goldini

 Alemania, Suiza e Italia.

Me encontraba aún ensimismada en esas imágenes de aquel viaje cuando el avión arribaba a Buenos aires :La tumba de Goethe en una plaza de juegos de niños en Frankfurt, tan natural la vida como la muerte,el museo decorativo de Meier en Frankfurt (recuerdo que me pellizqué para comprobar que no estaba soñando), el vagón de aquel tren de Frankfurt a Milán y la mayor parte de sus pasajeros jovenes hablandosé en distintos idiomas, los alpes nevados a las 15 hs de un día de Marzo, Milán, La plaza del Duomo y su Miguel Angel (se me llenaron los ojos de lágrimas), Turín, Biella.....

Aprendí que las ciudades se conocen mirando hacia arriba ¿y a sus ciudadanos? sentandote en una plaza....